Nuestra historia

EL ORIGEN DEL MOVIMIENTO DE REFORMA


1888 ORIGEN EMBRIONARIO DEL MOVIMIENTO DE REFORMA

El origen del Movimiento de Reforma profetizado entre los Adventistas del Séptimo Día, tuvo su etapa embrionaria en 1888 cuando el Señor envió el precioso mensaje de la “Justicia por Fe”, utilizando como instrumentos humanos a los pastores E. J. Waggoner y A. T. Jones

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Conferencia de 1888
“En su gran misericordia el Señor envió un preciosísimo mensaje a su pueblo por medio de los pastores [E. J.] Waggoner y [A.T.] Jones. Este mensaje tenía que presentar en forma más destacada ante el mundo al sublime Salvador, el sacrificio por los pecados del mundo entero. Presentaba la justificación por la fe en el Garante; invitaba a la gente a recibir la justicia de Cristo, que se manifiesta en la obediencia a todos los mandamientos de Dios.” Testimonios para los Ministros, págs. 91,92.  


Porqué causa vino el Mensaje

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A.T Jones
En su misericordia el Señor viendo la triste condición del pueblo realizaba continuos llamados para salir de la condición espiritual reinante en la iglesia. La hermana White escribió:

“¿Cuál es nuestra condición en este tiempo terrible y solemne? ¡Ay! ¡Cuánto orgullo prevalece en la iglesia, cuanta hipocresía, cuanto engaño, cuanto amor al vestido, a la frivolidad y a las diversiones, cuánto deseo de supremacía! Todos estos pecados han nublado las mentes de modo que no han sido discernidas las cosas eternas” Cristo Justicia Nuestra pág. 27

“La muerte espiritual vino sobre el pueblo que debía haber manifestado vida y celo, pureza y consagración; mediante una devoción más ferviente a la causa de la verdad. Los hechos concernientes a la condición real del profeso pueblo de Dios, hablan más alto que su profesión y hacen evidente que algún poder cortó el cable que los anclaba a la Roca Eterna, alejándolos a la mar sin mapa ni compás” Cristo Justicia Nuestra págs. 31,32


El Propósito del Mensaje

El propósito del mensaje de la Justicia de Cristo era el de preparar a un pueblo para recibir, en primera instancia, y proclamar luego la luz de aquel glorioso ángel que cubrirá la tierra con su gloria.

“Si queremos recibir la luz del glorioso ángel que alumbrará la tierra con su gloria, procuremos que nuestros corazones sean limpiados, vaciados del yo y vueltos al cielo, para que estén aparejados para la lluvia tardía. Obtengamos una preparación para tomar parte en la proclamación del ángel que alumbrará toda la tierra con su gloria” Sing of the Times, 1 de Agosto de 1892


Cómo fue Recibido el Mensaje

De las declaraciones de Elena de White concluimos que este precioso mensaje tuvo una aceptación muy limitada.

“Durante casi dos años hemos instado al pueblo para que se levante y acepte la luz y la verdad con respecto a la justicia de Cristo, pero ellos no saben ni deben apropiarse o no de esta preciosa verdad. Son cautivos de sus propias ideas. No dejan entrar al Salvador.” Review and Herald, 11 de marzo de 1890


Una Elección fatal y sus Consecuencias

Dos claras alternativas fueron puestas de parte del Señor para la iglesia adventista:

1.- Si la iglesia aceptaba el mensaje de 1888 que requería un reavivamiento y una reforma…

“Si la iglesia estuviese dispuesta a vestirse con la justicia de Cristo, apartándose de toda obediencia al mundo, se presentaría ante ella el amanecer de un brillante y glorioso día, La promesa que Dios le hizo permanecerá firme para siempre.” Hechos de los Apóstoles, pág. 480

2.- Si la iglesia actuaba contrariamente a la luz del cielo, y permitiese que la apostasía crezca y prevalezca…

“Si no se manifiesta la mayor vigilancia en el corazón de la obra para proteger los intereses de la causa, la iglesia se volverá tan corrupta como las iglesias de las otras denominaciones.” Testimonies, tomo 4, pág. 513

Queda claro para nosotros, tanto por las declaraciones posteriores de Elena de White, como por los grandes cambios registrados en la iglesia adventista, especialmente durante y luego de la segunda guerra mundial cual de las dos alternativas fue tomada por la denominación.


LA I GUERRA MUNDIAL Y LA TRANSGRESION ABIERTA DE LOS PRINCIPIOS

corporate headquaters Las consecuencias de haber rechazado el precioso mensaje de la Justicia de Cristo no se hicieron esperar. Al llegar la terrible conflagración a partir de 1914-1918 en Europa, el pueblo que había recibido gran luz traicionó a su Capitán y se alejó de irreparablemente de Él.

L. R. Conradi, vice presidente de la Conferencia General y presidente de la División Europea hasta 1922.

 

Posición Original: No Participación

Una de las características del fiel remanente de Dios para los últimos días era la firme determinación de no portar armas, ser no combatientes en la guerra. Los pioneros adventistas eran claros en este punto, incluso tomarón una resoluciòn en la Tercera Sesión Anual de la Conferencia General

"Estamos obligados a declinar toda participación en actos de guerra y derramamiento de sangre” Review and Herald, 23 de mayo de 1865

La posición adventista original -de no participación- tuvo el sello de la aprobación de Dios. Estaba en armonía con la Biblia (Juan. 18:36; Mateo 5:43,44; Lucas 9:56; Mateo 26:52; Juan 15:14) y con el Espíritu de Profecía. La hermana White escribió durante la Guerra Civil Americana:

"Me fue mostrado que el pueblo de Dios, que es su especial tesoro, no puede empeñarse en esta guerra” ¿Por qué no? “Porque se opone a todo principio de su fe. En el ejército no pueden obedecer a la verdad y al mismo tiempo obedecer a los requerimientos de sus oficiales” Testimonies, tomo 1, pág. 437

La Gran Crisis (1914 – 1918)

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Representates del llemado "Movimiento Opositor"
En 1900 la sierva del Señor advirtió a los líderes acerca de la crisis que la iglesia tendría que enfrentar en un futuro cercano:

"Las naciones del mundo están ávidas por combatir, pero son contenidas por los [cuatro] ángeles. Cuando se quite ese poder restrictivo, vendrá un tiempo de dificultades y angustia” Comentario Bíblico Adventista, E. G. White, tomo 7, pág. 978

Entre 1904 hasta 1909 la hermana White escribió el tomo 9 de los Testimonios para la Iglesia , uno de aquellos párrafos, recopilado en Joyas de los Testimonios mencionaba:

"El estado actual de las cosas muestra que tiempos de perturbación están por caer sobre nosotros. Los diarios están llenos de alusiones referentes a algún formidable conflicto que debe estallar dentro de poco” Joyas de los Testimonios, tomo 3. pág. 280

Cuando estalló la I guerra mundial en Europa, la iglesia no estuvo preparada para la prueba, sus dirigentes fueron los primeros en mostrar flaqueza en la defensa de los principios característicos del triple mensaje angélico.

La posición original de no combatientes se cambió por completo, en países como Alemania se declaraba oficialmente: “En todo lo que hemos dicho, hemos demostrado lo que la Biblia enseña: primero, que la participación en la guerra no es una trasgresión del sexto mandamiento; segundo, que prestar servicio militar en sábado no es una trasgresión del cuarto mandamiento” El cristiano y la guerra pág. 18 (declaración de tres de los principales dirigentes adventistas de Alemania).

Incluso el pastor G. Dail, secretario de la División Europea , en carta circular del 2 de agosto de 1914 instruía al pueblo: “Debemos cumplir alegremente nuestros deberes militares, sea que estemos en el servicio o seamos llamados a servir, para que los oficiales vean en nosotros soldados valientes y leales, dispuestos a morir por nuestros hogares, por nuestro ejército y por nuestra patria.

En declaración dirigida al Ministerio de Guerra , el 4 de agosto de 1914, en nombre de la Unión Alemana Oriental, firmada por su presidente, H. F. Schubert, se declaraba: “Nos hemos unido estrechamente en defensa de la patria, bajo estas circunstancias, también empuñaremos las armas en sábado.”

Ante esta posición contraria a las Escrituras y el Espíritu de Profecía, hermanos fieles que no estuvieron de acuerdo con las declaraciones de la dirigencia protestaron y al procurar mantenerse fieles, a pesar de la persecución, el encarcelamiento, la tortura y la muerte misma, finalmente fueron separados, excluidos de la iglesia.

Tanto en Europa como en Norteamérica –sede de la Conferencia General- se tenía conocimiento de los acontecimientos, pero los europeos con su práctica y los norteamericanos con su silencio, aprobaron el pecado.

Aquel pequeño grupo de fieles se mantuvo firme y se vio obligado, ante la apatía a favor de los principios manifestado por una mayoría inconsecuente con su legado, a organizarse separada y legalmente, después de todos los intentos posibles para una reforma dentro de la iglesia, como la Iglesia Adventista del Séptimo día, Movimiento de Reforma.

Es este por tanto el origen de nuestro bendito Movimiento, el remanente que deberá buscar de la mano de Jesús la pureza y santidad para pasar de ser una iglesia militante a ser una iglesia triunfante.

(Adaptado del libro “Historia de los Adventistas del Séptimo Día, Movimiento de Reforma, capítulos 1 al 10. Recomendamos la lectura integra de estos capítulos.)


LA REFORMA LLEGA A SUDAMERICA

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Reunión del Consejo de la Conferencia General, 2006
En vista de las difíciles situaciones que se estaban viviendo en Europa, tanto a raíz de la primera y segunda guerras mundiales, como de la implatanción de regímenes comunistas, varios hermanos de Hungría, Rumania, Alemania, etc. Decidieron buscar lugares que brindasen la suficiente libertad para vivir sus principios religiosos. Al igual que los reformadores de la edad media dirigieron sus pies hacia el nuevo continente, especialmente a los países de Sudamérica, principalmente Brasil.

Con la llegada de las primeras familias reformistas empezó también la proclamación del triple mensaje angélico en su pureza. En 1924 llegó el primer misionero a Brasil, el mensaje llegó a Argentina en 1927, Chile, Uruguay y Perú en 1930, Bolivia y Venezuela en 1938, Colombia en 1939, Paraguay en 1940 y Ecuador en 1945.


EL EVANGELIO ETERNO LLEGA A ECUADOR

El Mensaje de la Reforma llegó al Ecuador en febrero de 1945, gracias a la abnegada labor del hermano Mario César Linares León, quien dejó su tierra natal, el Perú, para a través del colportaje encontrar en nuestro país almas que sinceramente estuviesen buscando al Señor.

El Hermano Linares arribó primeramente a Guayaquil, donde tuvo contactos con algunos hermanos, entre ellos Lida de Orellana, Humberto Verdesoto, y Celia Medina. Posteriormente pasó a Quito, donde contactó fugazmente al hermano Jorge Vicente Álvarez. Además tuvo la oportunidad de visitar la ciudad de Baños.

Luego de estos primeros contactos, en varias ciudades de nuestro país la luz de la reforma empezó a encenderse, para iluminar como un faro que dirige a puerto seguro a las almas que naufragan en la mar tempestuosa de estos últimos días.


ORGANIZADOS ADMINISTRATIVAMETE

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Reunión de Departamentales de la Asociación Ecuatoriana
La obra en el Ecuador empezó en Febrero de 1945 con la llegada del hermano Mario Linares, quien a pesar de la oposición de los líderes de la Iglesia Adventista logró después de un tiempo realizar con-tactos con una familia adventista la cual aceptó el mensaje en la ciudad de Guayaquil, que fue la primera en ser alcan-zada por el mensaje de la Reforma.

En el mes de octubre de 1945 se realizaron las primeras conferencias públicas y el Movimiento de Reforma comenzó a crecer. Lamentablemente debi-do a la crisis que ocurrió dentro del Movimiento por los años 1950, la obra en el Ecuador se estancó, aunque se recibía asistencia del Perú.

En los años 70 volvió a restaurarse la obra en el país. En esta década se realizaron obras importantes en nuestro país, entre ellas destacamos la llegada del hermano Francisco Devai Papp para continuar la obra en el país, además del inscripción de la Asociación Ecuatoriana , la cual estaba unida a la Unión Peruana.

En el año de 1973 por gestiones del hermano Vicente Álvarez y de otros más, se logró registrar la corporación del Movimiento de Reforma en el Ecuador, a pesar de la dictadura militar en la cual estaba sumido nuestro país. Oficialmente según Registro Oficial 833 del 20 de Junio de 1973 es reconocida la Asociación Ecuatoriana de los Adventistas del Séptimo Día Movimiento de Reforma para poder realizar sus actividades libremente dentro de territorio ecuatoriano.

Desde la fecha de 1973 hasta 1988, ha sido un difícil recoger información de los acontecimientos realizados durante este periodo.

En 1982 fue ungido el primer Anciano de Iglesia ecuatoriano nuestro hermano Guillermo Morales en la iglesia de Ambato, el segundo Anciano de Iglesia ungido fue nuestro querido hermano Carlos Luís Puga, quien desempeñó funciones de Anciano Regional dentro de la Asociación Ecuatoriana, hasta su retiro de la misma. El hermano Puga es ahora un Anciano laico, actualmente vive en el recinto El Dorado. Ambos hermanos fueron ordenados ancianos por el Pastor Marcelino León.

Actualmente la Asociación Ecuatoriana de los Adventistas del Séptimo Día Movimiento de Reforma, está organizada por una administración central ubicada en la ciudad de Ambato, su area de trabajo está dividida en cuatro Zonas como son la Norte con sede en Quito, la Nor Occidente con su sede en Santo Domingo, la Central con su sede en Ambato y la Sur con su sede en Guayaquil.

Presidentes de la Asociación Ecuatoriana de los ASDMR

Nombre Periodo
Pr. Marcelino León 1981-1988
Rufo López 1988-1990
Pr. Herinaldo Gómez 1990-1992*
Pr. Carlos Gordillo 1992-1994*
Pr. Carlos Gordillo 1994-1995*
Pr. Carlos Gordillo 1995-1996
Víctor H. Tomalá 1996-1998
Víctor H. Tomalá 1998-2000
Pr. José A. Usuga 2000-2002
Pr. José A. Usuga 2002-2004
Pr. Joffre Salvador 2004-2006
Pr. Joffre Salvador 2006-2008

* Presidentes de la Ex Unión Ecuatoriana

REFLEXIONES


No espere morir para ir a la iglesia 

No espere morir para ir a la iglesia, que te lleven en carroza fúnebre porque entonces... 

Irá, a pesar de la temperatura.

Irá, a pesar de los sentimientos de su familia.

Irá, a pesar de la condición de su cuerpo.

Irá usted al altar, pero no podrá orar.

Irá, sin importar cuántos hipócritas (a su juicio) haya en la iglesia.

Irá, a pesar de que lo necesitan mucho en el trabajo y en su empleo.

No podrá disfrutar del canto, por armonioso y bello que sea.

Lo que el pastor diga, ya no lo podrá usted poner en práctica.

Estará usted muy necesitado, pero nadie ya podrá ayudarle.

Ya nunca más podrá usted ir a la iglesia.

Tendrás muchas flores a su alrededor, pero no podrá disfrutar de las mismas.

El pastor preferirá ayudarle hoy que tratar de consolar a sus seres queridos si usted muriera alejado de Dios.

Asista a la Iglesia hoy mismo, mientras todavía tiene la oportunidad de tomar decisiones.